Tanatorios

Ayer fue un día de mierda. Tuve que ir a un tanatorio y entré, por primera vez en mucho tiempo, a una misa y salí más acojonao que después de ver «Supersize Me»: entre tanta amenaza de quemarme en las llamas del infierno y mientras intentaba llevar el ritmo de sentarme – levantarme – sentarme sin que se me notara mucho el hastío, reflexionuve lo siguiente:

Y otra cosa: aquel tanatorio más que un lugar de recogimiento para venerar la memoria de nuestros muertos y hacer llegar nuestras condolencias a nuestros amigos, es tan enorme y hay tanta gente que parece El Corte Inglés el primer fin de semana de rebajas: tiene varias plantas, departamento de oportunidades, hilo musical, chicas con falda oscura y camisa a rayas que te asaltan preguntando si te pueden ayudar y una cafetería con bufé libre. Sólo falta el Rincón del Gourmet y que repartan a las familias por plantas: planta de señoras, planta de caballeros y la Planta Joven. Fijaos si es grande que se han visto obligados a poner una línea interna de información y a instalar un panel informativo como los que hay en los aeropuertos de los pueblos de España y no va de coña:

HORA MUERTITO SALA INFORMACIÓN
13:50 Pepica la Pescaera 2 Enterrando / Sepulting
14:40 Miguelón el Pesao 6 Cremando / In the oven
16:00 Putón Cabaretero 11  

Les falta anunciar por megafonía:

«Seguros Descanso Eterno anuncia la cremación de su muertito Pepica la Pescaera con destino Purgatorio. Se ruega a los familiares que pasen por la sala de incineración número 9. Insurances Descanso Eterno anounces the creming of little dead Pepica The Fishwoman destination Purgatory. Relatives please proceed to incineration room number 9.»

A modo de testamento vital, os digo: cuando yo me muera, por mí, como si me tiráis al contenedor. Y por favor, si me queréis, rezad para que Dios no exista.