El calendario escolar en Cantabria

Instituto

Es una noticia vieja: la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de Cantabria publicó el lunes 20 de junio de 2016 la orden por la que se establece el calendario escolar para este curso. La novedad es que hay una semana de vacaciones cada dos meses.

En realidad, no hay semanas de vacaciones sacadas de la manga. El calendario es el mismo que el curso anterior. La diferencia es que algunos puentes se convierten en semanas largas. Al final del año, no obstante, tienen la misma cantidad de horas lectivas.

Los padres, en pie de guerra: ¿dónde van a dejar a los hijos, por dior? Ajá, la cuestión es que mientras están en el colegio no es que aprendan, es que estén ocupados. Para eso búscate una nanny y págatela tú. Los maestros no somos niñeras: somos maestros. Algunos tienen dificultades para entender la diferencia.

También argumentan que este calendario contribuye a que los chavales se acostumbren a estar en la calle y se conviertan en ninis. Porque como todo el mundo sabe, anteriormente no teníamos ningún nini. España es líder en tetas de silicona, parados y ninis. Nada más que añadir.

El último argumento es que los profesores no quieren trabajar, de ahí que haga falta un nuevo calendario con vacaciones regulares. No, no queremos trabajar. A diferencia de los taxistas, las cirujanas o los obreros de la construcción. Ellos sí que quieren trabajar, por eso lo dan todo. Los profesores, no. Tenemos tantas vacaciones porque somos unos vagos. Me extraña que no haya una cola de personas todos los días a las puertas de los colegios de rodillas suplicando ¡QUEREMOS SER PROFESORES! ¡QUEREMOS SER PROFESORES! ¡QUEREMOS SER PROFESORES! Sí, sí.

En Dinamarca hay un calendario similar al que ahora tienen los cántabros. Los niños tienen la semana 7 y la semana 43 de vacaciones. A estas hay que añadir navidad, pascua, la ascensión y pentecostés, más cinco semanas en verano. No digo que sea mejor o peor que el calendario escolar español. Simplemente es así.

En resumen, el problema está en que

Todavía no he leído un argumento relacionado con los resultados, la productividad, la actitud de los chavales ante el estudio o la modernización general del sistema educativo. No. ¡Que trabajen, coño!

Para terminar: Revilla es un antitaurino podemita secesionista que quiere fracturar España y tiene conexiones bolivarianas en Venezuela, Corea del Norte y Cuba. Sí, en la discusión aparencen cuestiones tan esenciales como si este señor es antitaurino o no.

Yo creo que de la misma forma que existe la Ley de Godwin, debería existir otra ley sobre las discusiones en los diarios españoles. Así que por la presente formulo la Ley del Hentrekott: A medida que una discusión política en España se prolonga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Venezuela, a los antitaurinos o a la izquierda abertzale tiende a uno.