Jonathan Harrington ha publicado un artículo en la Journal of Phonetics en el que afirma que la pronunciación de Isabel II ha ido cambiando con el paso de los años. Al parecer, Su Majestad habla ahora en una octava más grave que hace veinte años y pronuncia las vocales usando con los rasgos fónicos del Standard Southern British, asociado tradicionalmente a la gente joven y a la clase media. El Sr. Harrington ha llegado a esta conclusión después de estudiar los mensajes de Navidad de la reina durante los últimos años, investigación apasionante donde las haya.
Tradicionalmente, los reyes de Inglaterra han intentado adecuar su pronunciación con más o menos éxito a la Received Pronunciation (RP), cuyo mayor secreto consiste -según tengo entendido- en pronunciar la /a/ como /a/, no como /æ/ en palabras como bath o chance. La RP -el inglés de la BBC- ha sido un signo de distinción para los hablantes que la usaban y fue el estándar hasta los años 70 aproximadamente, momento en el que otros dialectos ingleses dejaron de ser considerados habla de paletos. Entre esos dialectos, el Estuary English -el que usan los nietos de Isabelita, así como los parlamentarios y hombres de finanzas de la City y, en ocasiones, Tony Blair y Diana de Gales- parece que tiene todas las papeletas -según algunos- de convertirse en el estándar del futuro. Sin embargo, el uso de la parada glotal -decir /bo’l/ para bottle o la articulación de /l/ como [o] no favorecen precisamente el que este dialecto alcance el prestigio suficiente.
Volviendo a la pronunciación de la misis, Harrington afirma que este cambio no se ha producido voluntariamente, sino que la reina ha cambiado su dicción en línea con la comunidad del sureste de Inglaterra, donde reside, vamos, que la monarquía ya no es lo que era.
El inglés de la reina
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